Guia Mediunidad

¿Usted escucha voces? ¿Ve cosas? ¡No se preocupe, es sólo una facultad psíquica que está entrando en acción, en otras palabras, usted es un Médium! ¡En realidad todos somos potencialmente Médiums! Algunos lo son en forma ostensible, otros ocasionalmente manifiestan signos de mediumnidad, algunos otros pueden desarrollarla, mientras que ciertas personas nunca la experimentan. Sin embargo, la mediumnidad es difamada, mal dirigida y utilizada erróneamente, frecuentemente rechazada,a menudo temida, y rara vez comprendida o aceptada como una facultad natural.

Todo ser humano tiene esta potencialidad latente; ¡por lo tanto, no es un privilegio que se otorga tan sólo
a unos pocos elegidos! Nunca deberíamos someternos a alguien que diga que él o ella es un Médium,
o piensen que la persona es mejor o más elevada que ninguna otra, aunque a algunos Médiums les gusta hacer creer que son superiores o están por encima de la persona común. La verdad es que, por el contrario, una facultad mediúmnica ostensible denota la existencia de una persona a quien se le ha ofrecido la oportunidad de reparar muchos errores del pasado. Por medio de la adecuada educación de esta facultad, seguida de un posterior buen uso, es posible conseguir una buena cantidad de “méritos” espirituales especiales que permitirán a la persona llevar una existencia más feliz y productiva, ahora y en el futuro.

¿Qué quiero decir con una vida “más productiva”? ¡No no, no me refiero a volverse rico! Mucha gente piensa que el dinero es el primer y único medio para encontrar la felicidad en nuestro mundo. Pero nos estamos refiriendo a cosas como la paz mental, la buena salud, una mayor tranquilidad y fortaleza para superar los problemas de la vida. Estas cosas valen su peso en oro, ¿no es verdad?

Si usted es una persona atenta, se sorprenderá al descubrir las cosas buenas que puede realizar con esta facultad, después de haber seguido un programa de educación para este propósito. Así contribuiría en traer una mayor paz al mundo y ayudar donde hubiese enfermedad y dolor. Si, por el contrario, hiciese uso de esta facultad sólo para beneficio personal, o para dominar a otras personas a su antojo, aplicándola egoístamente o aún con intención de dañar, tal como ocurre en un gran número de países y lugares, no recibirá nada bueno a cambio. A pesar de esto, algunas personas dicen que, utilizando la mediumnidad, se han vuelto económicamente ricas y es posible que se sientan momentáneamente felices y satisfechas; ganancias mal habidas siempre tienen un mal final. ¿Por qué decimos “ganancias mal habidas”? ¿Por qué sería imprudente hacer lo que quisiéramos con esta facultad, incluyendo el desecharla? Ésta es una pregunta muy importante que a menudo olvidamos hacer.

Hay algo que aún no he mencionado, que marca la diferencia para nosotros y la facultad en sí misma, algo muy especial, algo que incluso podría sorprenderlos. Pero primero, permítanme mencionar que la mediumnidad es una facultad neutra en sí misma, es decir, que no tiene cualidades propias. Se convierte en aquello que nosotros hagamos de ella, por lo cual podemos mejorarla o adulterarla, pero eventualmente tendremos que responder por el uso que le hemos dado. Esto probará nuestro potencial para el bien o para el mal. Podremos utilizarla para la construcción o la destrucción, para ayudar a otros y a nosotros mismos, o para situaciones que representan obstáculos y para muchos otros propósitos, demasiados, realmente, para mencionar. De modo que pueden observar que es un tipo de energía especial, algo como la electricidad, que puede ser muy poderosa y a menudo peligrosa.

Entonces, preguntamos nuevamente: ¿Podemos hacer lo que queremos con ella? La respuesta a esta pregunta tal vez sorprenderá a algunas personas, pero a otras les sonará cierto cuando les revele que es un don que Dios nos ofrece y una gran bendición. ¡Que debe ser utilizada sólo para el bien en este mundo! De tal manera que ustedes deben comenzar a ver que cuando se dispone de esta facultad, necesitamos considerar cómo la utilizaremos, si deseamos o no recibir algún beneficio de ella. Así sucede también con la Ley Natural de Causa y Efecto en acción. Podemos esperar cosechar lo que sembramos, redundando en beneficio personal y para los demás, a través del uso apropiado. Los resultados serán sólo negativos y perjudiciales, si aplicamos la mediumnidad de manera diferente. A fin de comprender este tema con mayor claridad, recomendamos la lectura y estudio del LIBRO DE LOS MÉDIUMS, organizado por Allan Kardec, antes de aventurarse en este campo de trabajo. También sería muy prudente buscar y unirse a un verdadero Centro Espírita, a fin de llegar a comprender esta facultad especial aun más claramente y conocer su origen y objetivo. También es necesario e importante educar la facultad cuidadosamente para aplicarla sin riesgo y productivamente en un buen Centro Espírita, donde será posible hallar un rumbo para la preparación y práctica de la mediumnidad.

Podemos ahora comenzar a entender que realmente no es misterioso el escuchar voces o percibir personas incorpóreas, incluso hablar con aquellos que han abandonado este plano de la vida. Las enseñanzas Espíritas explican el fenómeno de un modo racional, desechando temores y preocupaciones, y nos lo muestra en su aspecto genuino, como una maravillosa capacidad para el bien. Cuando llegamos a comprenderla mejor, reconocemos la lógica de poseer una herramienta semejante en nuestras manos, que hará posible la eventual transformación del planeta en un lugar de paz, armonía y fraternidad.

Durante este proceso natural de transformación, nosotros mismos también somos transformados
y, a pasos agigantados, avanzamos en dirección a nuestra espiritualización y nuestra eventual meta final
de perfección. Por supuesto, estos hechos especiales, no sucederán ni hoy ni mañana, ni el año próximo
o ni siquiera en este siglo. No, no ocurrirán rápidamente, pero éste es el destino final que Dios nos brinda. De manera que cuanto más participemos en el trabajo para el bien, ayudando a los demás y cuidando el planeta, más felices seremos y con mayor celeridad llegaremos a nuestro destino.

Mientras tanto, antes de embarcarnos en el camino de la mediumnidad, será muy importante incrementar el conocimiento de la vida en sí misma, para encontrar las respuestas a preguntas como: ¿Quién y qué soy? ¿De dónde vengo? ¿Qué estoy haciendo aquí ahora? ¿Adónde iré después? Para ser un médium Espírita útil y exitoso es necesario conocer las respuestas a estas preguntas. Con este fin, recomendamos muy especialmente a cada uno, empezar por el principio, es decir, con la lectura y el estudio del “LIBRO DE LOS ESPÍRITUS”, organizado y preparado por Allan Kardec, el cual nos proporcionará todas las respuestas a estas preguntas vitales. Sin embargo, tenemos aún otro libro más que esencial para nuestro bienestar, cuyo título es “EL EVANGELIO SEGÚN EL ESPIRITISMO”, también organizado por Allan Kardec. Este libro particularmente preciado, abrirá nuestros ojos hacia cómo deberíamos comportarnos en la vida, por qué somos tan a menudo infelices, y la mejor manera
de remediar esta situación. Estos tres libros constituyen la base del gran “consolador”, como lo prometió Jesús, donde por fin comenzamos a relacionarnos con el significado de las aflicciones y pruebas de la vida, donde descubrimos que las cosas en este mundo no son tan malas como las habíamos imaginado antes. Estos tres libros serán los puntos de partida para una nueva forma de vida, para todo aquel que se esfuerce en leerlas
y estudiarlas. ¡Para la persona que anhela convertirse en un médium educado al modo Espiritista, estos tres libros son Indispensables!

Dentro de las Enseñanzas Espíritas, por lo tanto, llegamos a encontrar el significado de la Vida, cómo vivir mejor, y además una profunda comprensión de esta importante facultad llamada Mediumnidad. Seremos capaces de develar los qué y los por qué, lo que se debe hacer y lo que no, lo cual dará como resultado la seguridad en la utilización de la mediumnidad. Esto nos aportará no sólo buenos resultados, sino, sobretodo, la adquisición de la facultad que nos permitirá ayudar a aquellos que nos rodean, en todas sus necesidades espirituales y materiales, lo cual ofrecerá asistencia a la vida física de cada uno de nosotros, incluyendo la del médium.

Éste es, en realidad, un mundo de seres espirituales, en el que nosotros también estamos incluidos, alojándonos transitoriamente en un cuerpo material. Por lo tanto, debemos entender que los dos planos de la vida están constantemente entremezclados, el invisible con el visible. Las vibraciones que provienen de un plano, están siempre presentes en el otro, el bien con el mal, el erudito con el ignorante, separados sólo conforme a la Ley de Atracción. Cuando irradiamos vibraciones de buenos sentimientos a nuestro alrededor, los seres inferiores no pueden contactarse con nosotros. De igual manera, si nos encontramos en una fase negativa de pensamiento, las vibraciones beneficiosas no llegarán hasta nosotros. ¡Simple, lógico e infalible! Esto nos hace saber exactamente quién podemos esperar contactar en “el otro lado” y quién es capaz de contactarse con nosotros. Ahora comenzamos a comprender nuestros diferentes y oscilantes estados de ánimo, con sus altas y bajas de espíritu, por qué algunas veces sentimos un fuerte poder de voluntad y otras tantas no podemos demostrar nada de fortaleza. A menudo caemos víctima de aquellos que no desean nuestro bien y absorben nuestras energías, lo cual sucede con mayor frecuencia si nuestra facultad física está abierta o no educada correctamente.

La mediumnidad es, entonces, una facultad muy hermosa que nos fue otorgada con un propósito especial y que nos puede traer gran alegría y bienestar, si la utilizamos como corresponde. Es nuestra herramienta más importante para ejercitar la caridad, porque podemos ayudar a la gente en ambos planos de la vida, cuando estamos apropiadamente preparados. Jesús predicó que deberíamos “amar a nuestros semejantes como a nosotros mismos”. No existe mejor manera de ayudar a aquellos que están perdidos y a la deriva en el mundo espiritual, que el utilizar la mediumnidad. Al tornarse un trabajador educado, usted se volverá también un trabajador confiable para los Benefactores espirituales. Esto también lo ayudará a gozar de un progreso personal en su evolución espiritual, porque las dos cosas van de la mano. Usted no podrá llegar a ser un obrero confiable si no ha trabajado en su propia reforma íntima, y especialmente si no ha descubierto la entrega y la humildad.

Nadie puede ser un obrero de Cristo si permanece arrogante, egoísta e impaciente, para citar unos pocos ejemplos. ¿Usted recuerda cómo los mercaderes fueron arrojados del Templo? Aquí se nos dice casi categóricamente que la comercialización de nuestra facultad está fuera de los límites; la recibimos gratis, por lo tanto debemos utilizarla sin costo alguno. Si buscamos la fama a través de ella, perderemos nuestra condición de obrero de Cristo. La Ley de Causa y Efecto se encuentra constantemente en acción, como todas las leyes de la Naturaleza, y no podemos desviarnos de ellas sin sufrir reacciones negativas. Entonces, nuevamente afirmamos que el camino hacia la felicidad y la paz mental yacen en la senda de la bondad.

>    En la Parte II – VARIEDAD DE MANIFESTACIONES – estaremos observando algunas de las muchas y diferentes formas que adquiere esta facultad y la naturaleza de las comunicaciones.

>    En la Parte III – OBSESIÓN ESPIRITUAL – analizaremos el aspecto más importante de este maravilloso trabajo, las variadas formas que puede adoptar, y cómo nuestra facultad psíquica puede ser el instrumento decisivo para aliviar situaciones dolorosas.

>    Janet Duncan es una de las pioneras en el movimiento Espiritista del Reino Unido. Una de sus mayores contribuciones al Espiritismo ha sido su traducción de libros Espíritas al idioma inglés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *