La revue espirite

La Fuerza del Amor

La clausura del Tercer Congreso Espírita  Brasileño, vista por los espíritus y relatada por Yvonne A. Pereira.

“Amigos y hermanos, os abrazo fervorosamente.En esta oportunidad quiero compartir con los compañeros un hecho relacionado con el suicidio que fue el resultado de una serie de acciones, desarrolladas durante 18 meses aproximadamente, pero cuyo desenlace superó todas las expectativas, incluso más allá de lo imaginable.

Las regiones de sufrimiento donde viven los suicidas de todas las categorías son innúmeras y vastas
en los planos del Espíritu. Brotan de un día a otro, pues los excesos de la humanidad han reducido el tiempo de la reencarnación de un número significativo de personas. Los atentados contra la manutención de la salud física, mental y psicológica alcanzan cifras realmente temibles.

La Campaña En Defensa de la Vida, dirigida por los espíritas, es la acción que facilita la situación. Pero es urgente desarrollar algo más intenso y de mayor alcance, que envuelva a la sociedad.

Así pues, pasamos a nuestro relato:

Localizamos en un determinado nicho, en nuestro plano, una comunidad de suicidas que vivían en condiciones precarias en todos los aspectos. Llamaba nuestra atención que este reducto del dolor nunca reducía
su tamaño. Al contrario, contabilizábamos un número creciente de suicidas, día tras día. Tratando de analizar el problema desde todos los ángulos, verificamos que en el lugar, incrustada en una zona de difícil acceso, había una especie de “escuela” – si éste es el nombre que se puede utilizar – cuyos miembros se habían especializado en la inducción al suicidio; técnicas, recursos y equipos sofisticados eran desarrollados para que los encarnados se suicidasen.

El suicida era, por tanto, llevado a la institución y, bajo tortura, el alma sufriente suministraba componentes mentales que servían de alimento para la manutención de desarmonías que conducen al hombre a la desesperación.
Quedamos sorprendidos al conocer la existencia de dicha organización y aterrorizados ante el hecho, al ver cómo la alienación asociada a la maldad pueden desestructurar al ser humano.

Tras tener conocimiento de los detalles, se definió un plan de trabajo después de que un mensajero de elevada región vino hasta nosotros.

Durante un tiempo combatimos para estar adecuadamente preparados, incluso aprendimos a liberar las vibraciones más sublimadas con el fin de proporcionar la materia mental y los sentimientos puros que pudiesen erigir un campo de fuerza energética alrededor del lugar.

Almas dedicadas estuvieron permanentemente con nosotros, instruyéndonos, fortificándonos y revelándonos la excelsitud del amor. Sin embargo, era necesario hacer algo más. Deshacer la organización no representaría, en principio, mayores problemas;

El reto sería convencer a los instructores a no hacer más aquel tipo de maldad. Hubo varios intentos en este sentido. Orientadores esclarecidos de la Vida Mayor fueron rechazados e incluso ridiculizados. Nada conseguíamos con los dirigentes de esa institución dedicada a la práctica del suicidio.

Pero la victoria llegó, gloriosa, al final de la tarde del domingo pasado, 1 cuando, invitados a participar en la clausura del Congreso, aquellos dirigentes presenciaron la luminosidad del amor. Consiguieron, por fin, ver el significado de la vida, su importancia y fundamentos.

Hubo momentos de gran emoción que nos envolvió a todos, cuando una estela de luz descendió  sobre los encarnados y los desencarnados en el preciso instante en que todos, en ambos planos de la vida, se dieron las manos y cantaron con música en favor de la paz.

La estela de luz se ensanchó, creció, envolvió a todos. La fuerza del amor brotó plena y, en explosión sublime, rasgó el aire, circuló sobre las cabezas de todo el mundo, se expandió como una poderosa onda más allá del recinto, ganando la ciudad.

Brasilia se nimbó de luz, en el aire, en el suelo, en las aguas. A nuestra vista, estupefacta y maravillada, parecía que una nueva estrella estaba surgiendo. Los seres de la Creación, vegetales, animales y hominales, los elementos inertes, rocas y minerales, las construcciones humanas, inmuebles, edificios, avenidas, bancos, oficinas públicas y privadas, residencias, todo, en fin, fue bañado por una luz pura y cristalina derramada desde lo Alto.

Veloz, la hermosa luminosidad esparcida desde el corazón de la Patria hacia todos los rincones de Brasil, de las Américas, de Europa, de África y, más allá, en el Medio y Lejano Oriente, comprendiendo a todos los continentes, países y ciudades. Alcanzó los polos del Planeta, giró, en sublime danza, durante breves minutos alrededor de la Tierra y se amplió más allá, hacia el infinito.

Jesús se había acercado al Planeta, en brevísima visita de luz, amor y compasión.

¡Nunca presencié tanta belleza y tanta paz!

Con afecto,  Yvonne Pereira”

>    Mensaje psicográfico recibido por Marta Antunes de Moura, de la Federación Espírita Brasileña, en Brasilia el 22 de abril de 2010.

1 Domingo, 18 de abril 2010: día de clausura del 3º Congreso Espírita Brasileño. Todos los presentes cantaban, emocionados, la música por la paz.